
La Comisión de Trabajo inició esta semana la discusión, en segundo trámite, del proyecto que equipara el derecho de sala cuna para las trabajadoras, los trabajadores y los independientes, y crea un fondo solidario de sala cuna (boletín 14.782).
Ante la instancia, el ministro del ramo, Tomás Raú, acompañado de la ministra de la Mujer, Judith Marín, presentó el contenido del proyecto despachado desde el Senado.
El secretario de Estado, en su presentación, remarcó las cifras de desempleo actual y las mayores cifras vinculadas a la contratación de mujeres.
Asimismo, planteó que los mayores costos laborales tienen su origen en la aplicación de diferentes normativas como el aumento del ingreso mínimo, la reducción de la jornada laboral y la reforma previsional.
En ese sentido, destacó la importancia de no aumentar estos costos de contratación de los empleadores. Por ello, indicó que el gobierno repondrá en el actual trámite el método de financiamiento para este beneficio, que el Senado rechazó.
Dicha propuesta implica que el financiamiento sea a través del traspaso de un 0,35% del aporte que los empleadores hacen al seguro de cesantía. En este punto, el ministro Rau afirmó que su uso no afectará la sostenibilidad del sistema.
A las primeras sesiones de debate también asistió la presidenta de la Administradora de Fondos de Cesantía, AFC Chile, María Paz Hidalgo Brito. En su presentación sobre el funcionamiento del seguro, recordó que reformas anteriores han modificado las prestaciones o incorporado nuevos usos del Seguro de Cesantía. Pero, añadió, en todos esos casos la legislación contempló adecuaciones para la administración del fondo para compensar los menores ingresos del mismo.
Gradualidad y financiamiento

Las discrepancias sobre la fórmula de financiamiento del sistema de Sala cuna universal marcó el inicio de la discusión legislativa.
Algunos legisladores advirtieron su oposición al uso de los fondos del seguro de cesantía, porque podría afectar su funcionamiento. Asimismo, porque en esta fórmula los empleadores no harían aportes para el pago de la Sala cuna como sí lo hacen hoy.
Aunque existe consenso en ampliar el derecho a sala cuna, eliminar la exigencia actual de que las empresas deban contar con 20 o más mujeres contratadas para garantizar este derecho; así como extenderlo a trabajadoras y trabajadores dependientes e independientes, las dudas apuntan a que la gradualidad del proyecto no tendría un impacto en las actuales tasas de desempleo.
Otro punto puesto sobre la mesa es el cambio realizado en el Senado sobre el sujeto beneficiario. El texto dispone que son los niños y niñas menores de dos años, hijos o hijas de personas trabajadoras, o respecto de quienes éstas ejerzan el cuidado personal, los que tendrán derecho a acceder a salas cunas.
Cabe recordar que el Ejecutivo estima que el titular del derecho es el trabajador o trabajadora. Este cambio aprobado podría elevar el universo estimado de beneficiarios y, por ende, los costos para financiar el sistema.
