
Regular la prestación de servicios de cuidado de vehículos y limpieza de parabrisas en la vía pública, considerando una sanción por su ejercicio no autorizado, es el objetivo del proyecto aprobado en general por la Sala de la Cámara, por 82 votos a favor, 46 en contra y 17 abstenciones.
La iniciativa corresponde a dos mociones parlamentarias refundidas (boletines 17405 y 17539) que se abordaron en la Comisión de Seguridad Ciudadana durante el período legislativo anterior. Según explicó el diputado informante y autor de una de las iniciativas, Cristián Araya, en dicha etapa, sus integrantes apoyaron una indicación sustitutiva, para establecer la respectiva sanción en la Ley de Tránsito.
Es decir, el texto determina una sanción de presidio menor en su grado mínimo (entre 61 y 540 días) o multa de hasta cinco Unidades Tributarias Mensuales (353 mil pesos aproximadamente). Apunta a quien ejerza funciones de guía en las maniobras de estacionamiento, detención o partida de un vehículo motorizado de manera reincidente. Asimismo, por realizar la limpieza o cuidado de un vehículo sin contar con autorización del propietario o administrador del bien donde esta se realice.
Mayor seguridad v/s populismo penal
En el debate, participaron Jaime Bassa, Andrés Celis, César Valenzuela, Cristián Araya, Marcos Ilabaca, Javiera Rodríguez, Sofía González, Priscilla Castillo, Marisela Santibáñez, Jaime Araya y Lorena Fries.
Los impulsores del proyecto abogaron por mayor seguridad en las calles y recuperar espacios públicos que han sido tomados por delincuentes. Se señaló que son las mujeres las que más se ven afectadas por no acceder a pagar previamente por estacionar a estos cuidadores ilegales.
Al respecto, consideraron que no existe un marco regulatorio robusto que permita a vecinos vivir en paz.
En tanto, quienes se opusieron a la norma, sostuvieron que, si bien la intención de la iniciativa atiende un problema real, propone una solución equivocada. Esto, porque se criminaliza la pobreza y a personas que buscan subsistir en la informalidad. A su vez, plantearon que no propone una política pública detrás, sino sólo castigo.
Por lo anterior, llamaron a crear un registro de cuidadores que puedan desempeñarse en zonas definidas y con fiscalización efectiva, a cargo de los municipios y Carabineros.
Fundamentos
Ambas iniciativas recuerdan que los cuidadores de autos en espacios públicos se encargan de vigilarlos a cambio de una propina. Sin embargo, se remarca también que algunos de ellos exigen el pago de un monto determinado, lo que pasa a ser una exigencia previa a estacionar. Esto, se plantea, se convierte en una conducta abusiva.
Asimismo, se releva que muchos de estos cuidadores ilegales se encuentran bajo la influencia del alcohol y las drogas, mientras que otros se enfrentan en peleas por el dominio de la calle que pretenden abarcar. Lo anterior, genera un ambiente de inseguridad para la comunidad.
Las mociones, igualmente, refutan la labor de los denominados “limpiaparabrisas”, que se lanzan a limpiar vidrios sin esperar respuesta o aceptación por parte del conductor, forzando el pago del servicio e intimidando a las personas.
El proyecto, al ser objeto de indicaciones, volvió a su comisión técnica para la definición de su articulado.