La importación de plásticos destinados a la elaboración de productos de un solo uso quedará prohibida durante cuatro años. Así lo establece el proyecto (boletín 16487) aprobado en general por la Sala y que vuelve a la Comisión de Medio Ambiente para el debate de indicaciones.
La iniciativa, originada en moción, modifica la Ley 20.920. Este marco refiere a la gestión de residuos, la responsabilidad extendida del productor y fomento al reciclaje. Su objetivo es reducir el ingreso masivo de insumos altamente contaminantes y avanzar en la disminución de residuos de corta vida útil en el país.
La propuesta incorpora a la normativa vigente una disposición que restringe la importación de plástico peletizado y polietileno de baja y alta densidad. Estos materiales, aunque no están catalogados como residuos peligrosos, han sido objeto de estudios que advierten sobre su impacto ambiental negativo debido a la sobre producción.
En el proyecto se argumenta que los plásticos de un solo uso representan un desafío para la gestión ambiental. Esto, porque generan residuos de corta vida útil y de difícil valorización. Por esto, la medida busca ralentizar el ingreso masivo de plásticos al país, mientras se avanza en soluciones definitivas de gestión de residuos.
La prohibición comenzaría a regir al año siguiente de su publicación. De este modo, se busca entregar un tiempo de adaptación tanto a la industria como a los consumidores. Así, se incentivaría la innovación en materiales alternativos y la reducción del uso de desechables.
Debate por prohibición de plásticos de un solo uso
Durante el debate, las intervenciones en Sala reflejaron un contraste de miradas entre quienes respaldaron la iniciativa y quienes expresaron reparos a su implementación.
Las y los diputados que apoyaron la moción destacaron que la medida busca fortalecer la industria nacional y el reciclaje. Además de reducir la dependencia de insumos importados que —según plantearon— terminan siendo “basura”.
Algunas intervenciones también subrayaron que este tipo de propuestas permiten abrir un debate social sobre cómo cambiar las formas de producción y consumo. Del mismo modo, se llamó a debatir otras mociones que buscan regular el uso de plásticos. E, incluso, se invitó a evitar su utilización en las campañas electorales.
Adicionalmente, se argumentó que el plazo de cuatro años constituye un período prudente para evaluar la viabilidad de la medida e incentivar el reciclaje.
Argumentos en contra

Quienes manifestaron reparos a la propuesta plantearon que la medida podría tener efectos negativos en pequeñas y medianas empresas. Esto, al encarecer los costos de producción que podrían ser trasladados a los consumidores. Advirtieron que, sin una transición justa, se pone en riesgo la estabilidad laboral y la competitividad de la industria nacional.
También criticaron que no existen estudios sobre el impacto económico de la prohibición. Asimismo, se señaló que no está en sintonía con la realidad del país, pues, actualmente, no existen espacios de reciclaje suficientemente accesibles. Por lo tanto, la normativa debería complementarse con una política nacional más robusta en esta materia.
Desde esta perspectiva, se enfatizó que el plástico no es el problema, sino el mal uso que se le da. Junto a esto, se alertó que medidas como esta pueden terminar “estrangulando a las industrias”. También se cuestionó la falta de presencia del Ministerio del Medio Ambiente durante la discusión parlamentaria.
Participaron en el debate Jaime Araya, Félix González, Hotuiti Teao, Marta Bravo, Yovana Ahumada, Andrés Jouannet, Hernán Palma, Camila Musante, Marta González, Francisco Undurraga, José Carlos Meza, Agustín Romero, Jaime Mulet, Luis Sánchez, Jorge Brito, Marisela Santibáñez, Consuelo Veloso, Ximena Ossandón, Diego Schalper, Gustavo Benavente, Jorge Rathgeb y Hugo Rey.
