Juramento de Nuevos Abogados

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Juramento de Nuevos Abogados

Sesenta y un Licenciados en Ciencias Jurídicas, egresados de universidades de distintas regiones del país, juraron como abogados en ceremonia solemne efectuada en el Palacio de Tribunales, el martes 13 de noviembre.

El acto fue encabezado por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Enrique Tapia Witting, efectuándose el juramento ante el Pleno de Ministros del Máximo Tribunal.

Esta fue la trigésima novena ceremonia del presente año, ascendiendo a  1.707  los profesionales titulados a la fecha.

A continuación, transcribimos el discurso pronunciado por el Presidente Enrique Tapia en la ceremonia de juramento.

Colegas Ministros de la Corte Suprema:
Jóvenes Abogados:
Señoras y Señores:

Hace pocos días atrás, al tener en mis manos los diplomas que se les han entregado y que los acreditan como abogados, me percaté -creo que sucede por primera vez en estas ceremonias- de que las mujeres superan en cantidad a los varones. Muchas son, entonces, las que inician hoy su andar en esta profesión.
Por largo tiempo nuestra historia, la cultura y el poder establecieron la idea, o el prejuicio, sobre la capacidad y naturaleza femeninas;  en cuanto a que las mujeres no podían ejercer la abogacía u otros oficios o profesiones.
En Roma, sin embargo, se permitió que durante mucho tiempo las mujeres pudiesen hacerlo. Y la Historia cita con elogios a Amasia y Hortensia. Pero en el reinado de Teodosio se prohibió a las mujeres el acceso al foro, por la imprudencia de una llamada Afrania, cuyos alegatos solo habían consistido en injurias.
En una obra sobre ”Curiosidades Judiciales” se lee textualmente: “que por poco amena sea la carrera del foro y poco apropiada al carácter dulce y tranquilo de la mujer, no faltan algunas jóvenes que la sigan, imitando a la eminente hija del Conde Alfonso Dosi, que a la edad de 16 años sostuvo públicamente y con mucho brillo la tesis del doctorado en la Universidad de Bolonia, lo que dio oportunidad para, que el doctor Carlos Macchiavello, en una disertación, concluyera que era permitido conferir a las mujeres el birrete de doctor.
En España en el siglo XI, en las Siete Partidas del rey Alfonso X, El Sabio, vigente en nuestro país incluso después de la Independencia, se prohibía a las mujeres abogar por otro. Como explica un destacado autor, esta discriminación no era producto de “una inferioridad derivada de su sexo, puesto que podían muy bien alegar por sí mismas. Era una muestra más del respeto caballeresco por la mujer, a la que no se quería ver mezclada en disputas y griteríos”.
Sin embargo, una larga lucha por conseguir reivindicar la igualdad de todos los seres humanos en el ejercicio de los distintos derechos, derivó en la aspiración de que las mujeres pudieran alcanzar la titularidad de los mencionados derechos, sin discriminar debido a su naturaleza.
El mundo jurídico no ha sido la excepción. En él es posible verlas desempeñándose con total idoneidad y gran capacidad en ámbitos tan diversos como la docencia, la investigación, la magistratura y el libre ejercicio de la profesión, al igual que sus pares los hombres.
En nuestro país, desde fines del siglo XIX, han venido formándose en la profesión de abogado mujeres. La primera abogada en Chile fue doña Matilde Throup Sepúlveda, titulada en el año 1892.
Siguiendo la tendencia internacional, en nuestro país el año 1989 se publicó en el Diario Oficial el decreto promulgatorio de la Convención sobre Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, adoptada por la Asamblea General de la Naciones Unidas en el año 1979.
Para adecuar tal  normativa al derecho interno se procedió a la utilización del lenguaje inclusivo o igualitario respecto de ambos sexos, lo que derivó en la dictación de la Ley Nº 19.611 de Reforma Constitucional, de 16 de junio de 1999. Esta norma modificó el artículo primero de la Constitución Política de la República, sustituyendo la palabra hombre por personas, de manera tal que ahora dicha disposición señala: “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Dicha ley también modificó el artículo 19 Nº 2 de la Carta Fundamental, que asegura a todas las personas la igualdad jurídica, señalando expresamente “Hombres y mujeres son iguales ante la ley”.
En todos los ámbitos del derecho las mujeres aportan sus conocimientos profesionales y sus aptitudes personales, destacando su disposición para enfrentar los diversos asuntos o materias con una visión integradora y dedicación que orientan sus decisiones y actos, así como el gran espíritu de sacrificio que es posible advertir en sus acciones.
La suma de estas cualidades no sólo le permite vivir su vocación de un modo intenso, sino que -de paso- beneficia a toda la comunidad con una fecunda contribución que proporciona una dimensión tan diversa como enriquecedora y a la vez complementaria del pensar humano.
Finalmente, sólo me cabe agregar que el rol de la mujer es insustituible en el ámbito jurídico y judicial. En efecto, ellas se desempeñan de manera destacada como Ministras, juezas, catedráticas y abogadas. Concluyo citando las palabras de Ángel Osorio en su obra El Alma de la Toga: “el desventurado que no crea en la mujer ¿adónde irá a buscar el reposo del alma?”.
Sin embargo, y si bien en esta oportunidad he querido destacarlas, no me he olvidado que en la ceremonia de hoy también han recibido su título un importante número de varones a quienes deseamos, del mismo modo, mucho éxito y una plena realización profesional.

   
Muchas Gracias.

Enrique Tapia Witting
Presidente Corte Suprema

NÓMINA NUEVOS ABOGADOS

Acevedo Asenjo, Ignacio Javier
Aguilera Hinostroza, Marcela del Carmen
Aguirre Cortez, María Gabriela
Almazán Sepúlveda, Manuel Eduardo
Amigo Fernández, Francisca Pía
Andrade Tabalí, Jorge Manuel
Bahamondes Barde, David Mauricio
Barría Vera, Javier Eduardo
Bertrán Faúndez, Fernando Andrés
Campos Ponce, Fernando Antonio
Castillo Navia, Carolina Sylvia
Castro Dibsi, Pablo Eugenio
Cerda Flores, Verónica Constanza
Contreras Buseta, María Paz
Corvalán Acevedo, María Alejandra
De La Maza Chevesich, Francisca
Díaz Bórquez, María Graciela Alejandra
Faraggi Ramírez, René Alberto
Flores Martínez, Carolina Marcela
Gutiérrez González, Gustavo Alexis
Gutiérrez Manzi, Eugenio Mauricio
Henríquez Gutiérrez, María José
Hernández Sotomayor, Claudio Rubén
Hidalgo Parra, Yésica Alejandra
Hinostroza Vargas, David Adrián
Ibáñez Ortega, Glenda Bernardita
Ibarra Rivas, Andrea Marisela
Jara Vidal, Pamela Andrea
Kovacic Barría, Gerardo Ariel
Larsen Valdivieso, Pedro Valdemar
Martínez Basso, Nicolás Andrés
Martínez Fernández, Marjorie Daniela
Miranda Silva, Carla Soledad
Morales Molina, Marcelo Antonio
Muñoz Muñoz, Nadia Tamara
Orellana Illanes, Luz María
Ortúzar Cornejo, David Alejandro
Paiva Véliz, Marcela Verónica
Pereira León, Roberto Boris
Quintana Viollier, Francisca
Razeto Cáceres, Genoveva Antonia
Rocha Reyes, Lorena Carolina
Rojas Cancino, Raúl Andrés
Ruiz Bombalet, Marcelo Alejandro
Salgado Soto, Claudia Andrea
San Martín Olivares, Gloria Andrea
Silberberg Soto, Constanza
Soto González, Patricio Cristóbal
Soto Fierro, Nancy Andrea
Soto León, Beissi Margot
Stitchkin Tirado, Juan Pablo
Valdebenito Araneda, Karla Fátima
Valdivia Paredes, Rodolfo Antonio
Valdivieso Ruz, Jorge Antonio
Valencia Rivas, Hugo Alejandro
Vega Riquelme, Ricardo Patricio
Vera Lama, Rodrigo Ignacio
Vergara Arteaga, Pamela María
Vergara Pino, Emperatriz Mónica
Vicuña Neuber, Felipe Andrés
Wetzel Annette, Stefanie