
La Comisión de Trabajo de la Cámara continuó con su ronda de audiencias públicas en el marco del debate del proyecto de ley (boletín 18478), que perfecciona los mecanismos de adaptabilidad de la jornada de trabajo y establece un régimen especial para el sector turismo y actividades conexas.
La instancia recibió a representantes de diversos organismos, quienes entregaron su postura respecto del texto impulsado por el Ejecutivo.
El primero en intervenir fue David Bravo, representante del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, quien señaló que la mayoría de las empresas de menor tamaño no tienen las fortalezas para adaptarse a la reducción de la jornada laboral, debido a los factores internos y externos que afectan al mercado.
Sostuvo que el turismo debiera ser una de las principales industrias del futuro para nuestro país. Por ello, planteó que medidas como las propuestas en el proyecto son importantes para el empleo, pero insuficientes respecto de la proyección necesaria.
Por su parte, María Teresa Vial, presidenta de la Cámara de Comercio y Turismo de Santiago, dijo que las modificaciones van en la línea correcta y son necesarias para seguir construyendo empleo, principalmente en las pequeñas y medianas empresas.
Camila Ramos, directora de asuntos legales de la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC, también valoró la iniciativa. Indicó que, si bien no es “una bala de plata”, si representa una alternativa a considerar para recuperar el empleo, que sigue en una situación compleja debido al escenario de inestabilidad.

También respaldó la normativa José Pacomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio. Sostuvo que no se trata de trabajar más horas, sino que de distribuir de mejor manera dichas horas, respetando el promedio y el tope legal. Aseguró que la idea es positiva porque permite optimizar el trabajo, ya que cuando la actividad cae, ayuda a ajustar las horas en vez de despedir, haciendo más viable el empleo formal.
Observaciones al proyecto
Una visión más crítica planteó el abogado laboralista, Matías Rodríguez. Advirtió que el proyecto que ajusta la jornada laboral no se hace cargo de las distinciones, pues podría modificar el régimen de otros trabajadores y no solo a los de la actividad. Explicó que, incluso entre los trabajadores de casinos, hoteles, restaurantes o pubs, debiera haber consideraciones especiales, pues no todos tienen la misma modalidad.
En esa misma línea, Patricia Silva, coordinadora del programa laboral del Instituto Igualdad, dijo que la norma afecta las certezas del trabajador. Planteó que no solo se trata de cuantas horas se va a trabajar, sino que, también, de cuándo se trabajará y cuánto se recibirá por ello. Esto, entendiendo que, igualmente, se afectará la vida familiar de los trabajadores.
Ejecutivo
En representación del Ejecutivo intervinieron la subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos y su par de Trabajo, Gustavo Rosende, quienes recalcaron que este proyecto nació a solicitud del mismo sector turístico.
Silva recalcó que el texto habla de adaptabilidad, lo que no significa que se pierdan los derechos adquiridos. Por su parte, Rosende señaló que, si bien la modificación podría interpretarse para otras actividades económicas, el énfasis está en el turismo, sector que requiere certezas para abordar muchas actividades que hoy están bajo el alero de la informalidad.
La iniciativa, que amplía con carácter general el período de referencia para la distribución de la jornada laboral del sector, se votará en una próxima sesión en su idea de legislar.
