La ministra de Energía, Ximena Rincón, explicó ante la comisión del ramo el funcionamiento del Mepco y advirtió que, aunque amortigua las variaciones semanales de los combustibles, no está diseñado para enfrentar shocks prolongados o de gran magnitud.
La secretaria de Estado destacó el alto costo fiscal de este instrumento, con un gasto semanal cercano a US$160 millones y un aumento de la deuda en torno a US$40 mil millones, entre 2022 y 2025, lo que limita su sostenibilidad.
En su exposición, señaló que el precio de los combustibles se compone del valor mayorista, margen de distribución, impuesto específico (con componente variable) e IVA. Detalló que el Mepco ajusta ese impuesto según el precio de paridad, dentro de parámetros técnicos y legales acotados que regulan su funcionamiento (ver presentación).
Alza de la luz
En relación a los efectos del alza del precio de los combustibles en los costos de operación del sistema eléctrico nacional, la ministra Rincón descartó que aquello impacte directamente en las cuentas de la luz.
Explicó que el sistema eléctrico chileno funciona con distintas centrales generadoras que ingresan de manera escalonada para abastecer la demanda a nivel nacional y que la generación termoeléctrica (más ligada a los combustibles) entra al final del sistema. Esto responde, además, al objetivo de avanzar hacia una matriz energética más limpia.
Consultada sobre eventuales alzas en el mes de abril de las cuentas de electricidad, aclaró que aquellas no se relacionan con el precio de los combustibles, sino que con la deuda generada por el congelamiento de tarifas.
Indicó que, a partir de abril, las empresas pueden reliquidar esos montos a los clientes, conforme a un instructivo vigente y bajo la supervisión de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles. Añadió que las compañías pueden solicitar la postergación o revisión de estos plazos.
Sobre el impacto en las cuentas, comunicó que existe un promedio estimado de alza cercano a $1.450, pero aclaró que el monto final dependerá del consumo de cada hogar, ya que la reliquidación se calcula caso a caso.
Postergar alzas de luz por tarifas congeladas
El presidente de la comisión, Cristian Tapia, planteó que existe una deuda asociada a las distribuidoras que, según informó, fue aclarada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles. Argumentó que el decreto que envía la entidad a la distribuidora permite su cobro a partir de abril.
Ante el alza de los combustibles y su impacto en el costo de vida, el parlamentario informó que se solicitó a la autoridad dialogar con las distribuidoras. El objetivo es postergar la recaudación de esta deuda y evitar nuevos cobros inmediatos a los usuarios.
Asimismo, se pidió que esta postergación se realice sin intereses, para no repetir lo ocurrido tras el congelamiento de tarifas. La idea es que los precios de los combustibles vuelvan a niveles normales antes de aplicar los cobros. Se trata de montos que superan los 800 millones de dólares, cuya recuperación podría diferirse para aliviar a las familias, comentó el parlamentario.
