La Sala de la Cámara rechazó, en particular, el proyecto que prohibía temporalmente, la importación de plásticos que sirven para la elaboración de elementos de un solo uso (boletín 16487).
La propuesta, originada en moción, se aprobó en general en septiembre de 2025. En dicha ocasión se la derivó a la Comisión de Medio Ambiente por la presentación de indicaciones que se rechazaron en su totalidad, según consta en el informe rendido por el diputado Cristóbal Martínez.
En la presente sesión, la Corporación debía resolver si apoyaba finalmente la redacción saliente Sin embargo, es menester recordar que se está frente a un nuevo periodo legislativo y, por tanto, con una nueva composición de la Sala. Este cambio de equilibrios políticos se observó a la hora de la votación del articulado, que alcanzó 75 votos a favor, 71 en contra y 4 abstenciones. Es decir, no se cumplió con lo exigido por el reglamento que obliga a que los votos favorables superen la suma de los contrarios y las abstenciones.
Por efecto de lo anterior, al rechazarse el conjunto de la norma, el proyecto no prosperó y pasó a archivo.
Lo que contemplaba el proyecto
El proyecto modificaba la Ley 20.920, sobre gestión de residuos, la responsabilidad extendida del productor y fomento al reciclaje (Ley REP). Su objetivo era reducir el ingreso masivo de insumos altamente contaminantes y avanzar en la disminución de residuos de corta vida útil en el país.
Para sus efectos, se añadía una norma al artículo de obligaciones a importadores y exportadores de residuos. Esta señalaba que, por el lapso de cuatro años desde el año siguiente a la publicación de la ley, se prohíbe la importación de plástico peletizado y de polietileno de baja y alta densidad. Esto, para ser comercializados como insumos para la elaboración de productos de un solo uso, dentro del territorio nacional.
Entre los fundamentos, se apuntaba a los envases y embalajes elaborados con plásticos, material que puede tardar hasta 500 años en degradarse en la naturaleza. Esto provoca la contaminación de océanos y la presencia de microplásticos en seres vivos.
Además, se indicaba que, según un estudio de la Asociación Gremial de Industriales (ASIPLA), en 2021 ingresaron 955 mil toneladas de plásticos. De estas, solo se revaloriza el 9,8% de ellas. Por lo tanto, cerca de 860 mil toneladas fueron a parar a distintos lugares para su disposición final. Dicha situación, se exponía en la moción, ponía en riesgo la salud humana, animal y el medio ambiente.
En la discusión, intervinieron las y los diputados Irací Hassler, Carolina Tello, Benjamín Moreno, Jaime Araya, José Antonio Kast, Diego Vergara, Hans Marowsky y Constanza Hube.
Desde la oposición, plantearon que esta moratoria que se proponía contribuía a la protección de nuestro medio ambiente, evitando la contaminación de diversos territorios, humedales y océanos, con nefastas consecuencias económicas y sociales. Asimismo, fomentaba que empresas chilenas dedicadas al reciclaje pudieran sostenerse y competir de igual a igual con China.
En tanto, diputados oficialistas criticaron que se pusiera el acento en la prohibición de importación de plásticos y no se incentivara a contaminar menos. Esto podría generar mercados negros o informales. Además, agregaron que con la medida se produciría un estancamiento de la producción, ya que la industria ocupa insumos de dicho material, como, por ejemplo, la textil y agrícola.
