La Comisión de Zonas Extremas recibió al alcalde de Putre, Javier Tito Huaylla, quien expuso un diagnóstico crítico de problemas de infraestructura, servicios y conectividad que afectan a la capital de la provincia de Parinacota.
En la instancia, el alcalde advirtió sobre el acelerado despoblamiento de Putre, provocado por la falta de recambio generacional y las limitadas oportunidades que tienen las nuevas generaciones.
Javier Tito Huaylla indicó que un 72% de los habitantes de Putre carecen de servicios básicos. En esa línea, planteó que la falta de agua potable en las localidades de Parinacota, Caquena y Guallatire es una de las principales brechas estructurales de la comuna. A ello se suma que un 54% de las zonas de Timalchaca, Surire, Caquena y Copaquilla no cuentan con electrificación.
Para reducir esta brecha, el alcalde de Putre planteó a la comisión la necesidad de avanzar hacia una cobertura total de saneamiento, agua potable y electrificación. Propuso, al respecto, el uso de energías renovables, como sistemas solares en sectores sin red eléctrica, así como, crear un centro integral de residuos, reciclaje y economía circular para la comuna.
Falta de conectividad
La autoridad también sostuvo que Putre solo cuenta con 70 conexiones de internet fija y una señal deficiente en el altiplano y precordillera.
Además, la comuna solo tiene un 34,62% de caminos pavimentados, lo cual limita las actividades de agricultura y ganadería, y el desarrollo turístico de la zona.
El acalde Huaylla también se refirió al colapso funcional de la Ruta 11-CH, por el transporte internacional de alto tonelaje, que genera riesgos ambientales y de seguridad.
Para enfrentar todos estos problemas, que acrecientan la brecha de aislamiento de Putre como zona extrema, el alcalde propuso crear incentivos como internet gratuito, subsidios energéticos y programas de becas para fortalecer la permanencia en el territorio.
También, un programa de reconstrucción que fortalezca el sello local de Putre y ampliar el Cesfam, para incorporar atenciones de salud de mayor complejidad, incluyendo servicios de maternidad.
Finalmente, sostuvo que el desarrollo de Putre requiere priorizar una infraestructura habilitante y resiliencia para sostener el proyecto de vida en dicho territorio.
Diputados y avances para Putre
Tras la exposición del alcalde, el diputado Enrique Lee también abordó los problemas de conectividad y de seguridad vial. Resaltó que la Ruta 11-CH presenta altos niveles de accidentabilidad y requiere que se habilite un complemento alternativo, como la ruta A-135.
Al respecto, dijo que camiones procedientes de Bolivia registran un promedio de diez volcamientos graves al año. Solo en 2026, dijo, hubo dos accidentes fatales. Además, estos accidentes han provocado otros problemas, como el derrame de aproximadamente 9.000 litros de hidrocarburos y aceite de soya, que afectaron al lago Chungará y a las fuentes de agua de Socoroma.
El legislador planteó que es muy difícil aplicar sanciones, por problemas de notificación y por el cumplimiento del Tratado de 1904, que asegura libre tránsito a camiones bolivianos.
Como propuesta, Lee planteó que los proyectos podrían financiarse mediante el Plan Especial de Zonas Extremas y el programa Arica 100.
Por su parte, el diputado Luis Malla destacó lo que significa vivir en el altiplano chileno. Planteó que es urgente escuchar a las autoridades de las zonas extremas y ofrecer soluciones concretas a los problemas de conectividad, contaminación y tránsito de los camiones desde Bolivia.
El parlamentario cuestionó la lenta respuesta ante los derrames, como el último de aceite de soya, del cual solo se retiró el 50% del material. Advirtió que la recuperación del ecosistema podría tardar hasta 50 años, afectando gravemente a la flora, fauna y a las comunidades locales.
Como propuesta, planteó la construcción de un puerto seco en Visviri, que permita el traslado de carga peligrosa por ferrocarril hasta Arica, evitando de este modo el tránsito de camiones por el Parque Nacional Lauca.
Finalmente, el diputado Malla subrayó que las personas del altiplano deben tener acceso a educación, electricidad y agua, condiciones básicas para vivir dignamente en el mundo actual. Sobre el punto, afirmó que la zona parece estar estancada en el año 1800 y criticó el abandono de un territorio estratégico para Chile.
