La Sala aprobó las modificaciones del Senado al proyecto que regula los derechos de estudiantes cuidadores (boletín 15221). Con esto, la propuesta, conocida como “Yo cuido y estudio”, se encuentra en condiciones de ser promulgada como ley de la República.
El texto promueve la corresponsabilidad en el cuidado y exige medidas institucionales para facilitar la continuidad formativa de quienes cumplen labores de crianza o cuidado.
En el segundo trámite, las y los senadores precisaron materias de acreditación, flexibilización académica y suspensión de estudios. Además, modificaron el alcance de algunos beneficios y ajustaron mecanismos de supervisión institucional.
La nueva propuesta redefine el alcance de los beneficios asociados al cuidado de niños y niñas. Si bien la Cámara estableció en el primer trámite que las medidas aplicaban hasta los 10 años, se reemplazó por la edad máxima de niño o infante según el Código Civil. Es decir, hasta los 7 años.
Asimismo, se establece que los derechos de estudiantes cuidadores aplicarán en caso de embarazo, maternidad, paternidad o cuidado personal de un niño o niña. Igualmente, cuando se tenga el cuidado principal de una persona con discapacidad o dependencia.
Esto último deberá acreditarse mediante el certificado del Registro Nacional de la Discapacidad (RND) o la credencial del registro del Ministerio de Desarrollo Social. Sin embargo, las instituciones también podrán aceptar otros documentos oficiales que acrediten esta situación.
Derechos de estudiantes cuidadores
La nueva norma señala que las direcciones académicas serán las unidades habilitadas para recibir los antecedentes médicos o administrativos. Esto aplica tanto en la acreditación inicial como en los permisos por embarazo.
Además, agrega que, si una institución rechaza la acreditación, la persona afectada podrá reclamar ante la Superintendencia de Educación Superior. Lo mismo aplicará en el caso de la denegación de solicitudes de flexibilización académica.
Junto a lo anterior, en el proyecto se establece que la información que las instituciones entreguen al cuerpo docente sobre estudiantes cuidadores será de carácter reservado.

Otra de las normas respaldadas por la Cámara es la que establece un nuevo marco para la suspensión de estudios. La propuesta original permitía una suspensión por todo el periodo que durara la situación de cuidado. Sin embargo, el Senado lo reemplazó por un plazo máximo de dos semestres, prorrogable una vez por otros dos, si se acredita nuevamente la condición.
De todas maneras, la iniciativa especifica que las instituciones podrán otorgar suspensiones mayores cuando existan circunstancias calificadas o casos de fuerza mayor. Cabe destacar que durante la suspensión, no se cobrará arancel ni matrícula y se mantendrán los beneficios estudiantiles.
Artículos suprimidos y nuevas disposiciones
El Senado eliminó el artículo que exigía infraestructura específica en los establecimientos, como lactarios o mudadores. También suprimió la norma que ordenaba a la Superintendencia dictar contenidos mínimos para los reglamentos internos.
A su vez, incorporó un artículo nuevo que extiende los derechos establecidos a quienes realizan su práctica profesional en las Corporaciones de Asistencia Judicial.
Finalmente, se mantuvo el plazo de un año para que las instituciones dicten sus normas internas. Empero, se suprimió la aplicación inmediata de los derechos mientras esa regulación no se encuentre vigente.
Debate en la Sala

Las y los diputados que intervinieron valoraron el alcance del proyecto y resaltaron que la iniciativa resguarda los derechos de las y los estudiantes que cuidan. Plantearon que se trata de un avance clave para mejorar la educación superior y aporta un enfoque más humano a la vida universitaria.
A su juicio, el proyecto asegura que nadie tenga que elegir entre cuidar y estudiar. Esto, porque se establecen reglas claras para prórrogas, inasistencias y flexibilización académica. Ello evita que las facilidades dependan de la buena voluntad. También valoraron la fiscalización de la Superintendencia y la incorporación de resguardos a la privacidad de las y lo estudiantes.
Por su parte, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, afirmó que el proyecto aborda uno de los aspectos estructurales de la desigualdad de género vinculada al cuidado no remunerado. Sostuvo que la tramitación es central para asegurar las trayectorias educativas dentro de una agenda de cuidados en la educación superior. Agregó que más mujeres en la educación significan más mujeres en el mundo laboral, lo que permite revertir brechas que se profundizaron durante la pandemia.
En el debate participaron Carolina Tello, Emilia Schneider, Héctor Barría, Nathalie Castillo, Erika Olivera, Claudia Mix, Flor Weisse, Daniela Serrano, Hotuiti Teao, Ana María Gazmuri, Félix González, Karen Medina, Camila Rojas, Marta González, Sara Concha, Raúl Leiva, Marta González y Arturo Barrios.
