Juramento de Nuevos Abogados

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Juramento de Nuevos Abogados

 

Cuarenta y un licenciados en Ciencias Jurídicas, egresados de universidades de distintas regiones del país, juraron como abogados en ceremonia solemne efectuada en el Palacio de Tribunales.

El acto fue encabezado por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Urbano Marín Vallejo, efectuándose el juramento ante el pleno de ministros del máximo tribunal.

Esta fue la décimo octava ceremonia del presente año, ascendiendo a 741 los profesionales titulados a la fecha.

Transcribimos a continuación palabras del presidente Urbano Marín Vallejo, pronunciadas en la ceremonia de juramento.

Colegas Ministros de la Corte Suprema:
Jóvenes Abogados:
Señoras y Señores:

En sus conocidos Mandamientos del Abogado, el insigne jurista uruguayo Eduardo Couture sostiene que nuestra profesión y las formas de su ejercicio son, antes que nada, una “experiencia histórica”. Quizás sea por ello que diversos textos conservan anécdotas y tradiciones que recuerdan indeleblemente cómo  ciertos juristas notables, mucho antes de nuestro tiempo, realzaron la dignidad de la abogacía destacando la humanidad de su función.

Una de estas historias cuenta que un hombre rico demandó a un mendigo para que lo indemnizara por oler los aromas de la comida que cocinaba en su casona. El caso era bastante extraño, pero el juez que lo conoció tenía fama de justo. Escuchó lo que las partes tenían que decir y sentenció a favor del rico, condenando al mendigo a depositar sobre el estrado lo único que tenía: una moneda de oro; hizo sonar la moneda sobre la mesa y cuando el rico iba a tomarla, el juez añadió: “Si he condenado a este hombre por oler tu estofado, tú te conformarás con escuchar la indemnización“; y devolvió su moneda al pobre.

Esta anécdota ocurrió en Tréguier, una pequeña ciudad de Bretaña, en el noroeste de Francia, hacia fines del siglo XIII. Y el juez era un presbítero llamado Ives de Hélori de Kemartin, que luego sería canonizado por la Iglesia y conocido como San Ivo, patrono de los abogados.

Este singular jurista consiguió conjugar durante su vida tanto las labores de magistrado como la actividad de abogado defensor. Primero se desempeño como juez con gran sabiduría y sentido de la justicia. Y luego de dejar su cargo oficial, ejerció la abogacía defendiendo a los desamparados, tratando siempre de reconciliar a los adversarios. Por tomar las causas de los más desposeídos y asumir a menudo los gastos judiciales de sus clientes, se hizo conocido por el título de “abogado de los pobres”. Es común por ello que en la iconografía religiosa se le represente entre la figura del “pobre” y la del “rico”, rechazando las dádivas del pudiente e inclinándose hacia el más débil.  

Cuenta la historia que en su lápida, la devoción popular cinceló en piedra un curioso epitafio: “Santus Ivus erat brito, advocatus et non latro; res miranda populo“; es decir, “San Ivo era bretón, abogado y no ladrón, cosa que admiraba al pueblo“.

En nuestros días, muy especialmente como patrono de los abogados, pero también de los magistrados y de los profesores de derecho, su culto se ha extendido por toda Europa, llegando incluso a Norteamérica. Su festividad religiosa es celebrada el 19 de mayo de cada año, fecha en que sus fieles organizan procesiones a la catedral de Tréguier. Es habitual que se unan, junto a magistrados y abogados franceses, delegaciones de juristas de todo el mundo, con ofrendas y vestiduras características en conmemoración de este recordado abogado.

Quisiera finalizar precisamente compartiendo con Uds. una última anécdota atribuida a Yves de Helori, que relata el historiador español Carlos Pérez Vaquero, y que comenzó a circular luego de su muerte: “Cuentan que al llegar al cielo, San Ivo se extrañó de que San Pedro, un pescador sin formación que había renegado de Cristo tres veces, tuviera las llaves del Paraíso. El patrón de los abogados arengó a todo el santoral de forma tan elocuente que, al final, Dios no tuvo más remedio que convocar un juicio para escuchar sus alegaciones. Al acabar el juicio, todo el cielo proclamó que las llaves tendría que poseerlas San Juan Evangelista, pero Dios se dirigió a todos los santos y proclamó que si su Hijo había entregado las llaves a San Pedro, bien hecho estaba y que eso ponía fin a la discusión. San Pedro, ya recuperado del susto, se acercó a San Ivo y le comentó: “Tú ya estás en el cielo, pero de ahora en adelante te aseguro que serás el primer y último abogado que entra en el Paraíso”.

Esperemos, nuevos abogados, que con el paso del tiempo los requisitos ya no sean tan estrictos con el derecho de admisión.

Les reitero mis  felicitaciones, las que también hago extensivas a vuestros padres y familiares que en justicia comparten con ustedes este momento de éxito.

NÓMINA DE ABOGADOS
Alemparte Mery, José Gabriel   
Arancibia Galdames, María José  
Araos Ortiz, Valeska Betsabé  
Araya Labarca, Margorie Andrea   
Barra Díaz, María Francisca   
Benavente de Solminihac, Jorge Ignacio  
Benavides Silva, Héctor Ignacio     
Bustos Peñailillo, Daniela      
Cáceres Méndez, Marco Alejandro  
Castro Díaz, Jorge Francisco    
Cifuentes Ramírez, Rodrigo Alberto  
Cifuentes Sandova,l Paula Beatriz  
Collao Carvajal, Juan Luis     
Cornejo Díaz, Rodrigo Alejandro    
Chiffelle Soto, Jean Pierre     
Elorza Vera, Adrián Eduardo   
Escobar González, Víctor Hugo   
Escobillana Palacios, Macarena Fernanda  María 
Etchegaray Arriagada, Mariana Andrea  
Fortes Guzmán, Carla Andrea    
Gárate Toro, Francisca José      
Kromschroder Ameche, Stephanie Leigh  
Lecaros Fernández, Fernán Luis    
Lizana Arenas, Macarena Asunción    
Martis Galindo, Fabián Marcelo  
Munro Rivano, Romina     
Muñoz Godoy, María Teresa   
Ojeda Aguilar, Sergio Eduardo    
Olivos Aránguiz, Ivonna Scarlett   
Osman Salinas, José Francisco    
Polanco Baltierra, Santiago Fernando     
Ruperthus Puschel, Iván Marcelo    
Saavedra Naranjo, Yurac Amancay    
Sobarzo Tassara, Fernando Alejandro   
Sutil Servoin, Rodrigo   
Szmulewicz Ramírez, Esteban Daniel   
Timmermann Slater, Michael Andrew  
Velásquez Muñoz, Mauricio Javier   
Verdugo Ramírez, Sergio Ignacio    
Vergara Umaña, Susana del Carmen
Zarhi Hernández, Rodrigo Andrés