Juramento de Nuevos Abogados
Cincuenta y nueve Licenciados en Ciencias Jurídicas, egresados de universidades de distintas regiones del país, juraron como abogados en ceremonia solemne efectuada en el Palacio de Tribunales.
El acto fue encabezado por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Tapia Witting, efectuándose el juramento ante el Pleno de Ministros del Máximo Tribunal.
Esta fue la trigésima octava ceremonia del presente año, ascendiendo a 1.646 los profesionales titulados a la fecha.
A continuación, transcribimos el discurso del Presidente Enrique Tapia pronunciado en la ceremonia de juramento.
Colegas Ministros de la Corte Suprema:
Jóvenes Abogados:
Señoras y Señores:
Jóvenes abogados, en este especial e importante día en que son investidos como abogados y, por ello, de la facultad de ejercer en la Magistratura en la que deberán decidir los conflictos jurídicos o en el Foro, en defensa de esos derechos en que las personas depositarán en ustedes toda la confianza en aquellos asuntos de su interés, ya sea en asesorías jurídicas, o en otras especialidades. Y así, quisiera hoy, brevemente, recordar aspectos de la historia de esta profesión.
En Grecia fue una profesión muy apreciada, especialmente entre los habitantes de Atenas. En aquella cultura se acuñó la expresión “elocuencia”, siendo Pericles el primero en utilizarla en juicio. En este mismo sentido, fue Antiphon quien -en sus “Oraciones”- estableció el proceso basado en la “elocuencia”, a fin de sostener una pretensión en juicio.
Sin embargo, fueron las leyes de Solón y Dracón, dictadas en el Foro de Atenas, las que reglamentaron el ejercicio de la profesión. La alegación estaba limitada en el tiempo y se prohibían las injurias, insultos y discutir en público la materia ya alegada.
En Roma los que profesaban la carrera de abogado, denominados “Advocatum”, eran respetados, a tal punto que a la espada se anteponía la toga. Expresión de este reconocimiento, el emperador Anastasio concedió a los abogados que se retiraban el título de “Clarísimos”, aludiendo a su probidad y transparencia, principios que hoy en día se vuelven imprescindibles para el ejercicio de funciones públicas y privadas.
Para el ejercicio de la profesión se exigía tener cumplidos 17 años, haber aprobado un examen luego de 5 años de estudio, acreditar buena reputación y costumbres, estando absolutamente excluidos los infames, los sordos y los mentecatos.
El ejercicio de la abogacía en los Tribunales Superiores exigía la pertenencia al “Ordo o Collegiorum Togatorum”, (Al Orden o al Colegio de los Togados) creado en la época de Ulpiano, y que es la institución que dio origen a los actuales colegios de abogado. Este último jurisconsulto llamó a las defensores o abogados Sacerdotes justitiae et juris.
Con la invasión bárbara a Roma, el Foro pierde importancia por considerarse al hombre de armas más importante que al de ley u hombre de derecho.
Con posterioridad a tal crisis del sentido de la justicia, comenzó el renacer del derecho clásico. Así, en el siglo XII en Francia, y durante el reinado de San Luis, renace el amor por la Abogacía, dedicándose especialmente a ella los miembros del clero.
Hacia 1344, en París, se dicta una Ordenanza por la que se regula el Foro y se ordena que la profesión de abogado debiera ejercerse de una manera honorable y útil para el pueblo.
De este modo, llegará a expresarse que la orden de los abogados “era tan antigua como la magistratura, tan noble como la virtud y tan necesaria como la justicia”.
La historia de nuestro país ve surgir a los primeros abogados hacia 1747. Pero los estudios debían realizarse en la Universidad de San Marcos de Lima. Posteriormente, con la creación de la Universidad de San Felipe en Chile, comienza la formación de los primeros abogados nacionales. Los estudios de derecho tuvieron mayor avance al crearse en Santiago en 1778, la Academia de Leyes y Práctica Forense.
Con el establecimiento del Instituto Nacional, con el nombre de Colegio de San Carlos, se fueron modificando y complementando los estudios que se hacían en la antigua Universidad de San Felipe.
Del mismo modo que en sus orígenes, como auxiliares de la justicia que eran, defensores de los débiles y desvalidos, los abogados en la actualidad tienen como finalidad defender y hacer respetar los derechos y la consecución de la justicia, por lo que su ministerio consiste en esencia en la conservación del orden, las instituciones y la correcta organización de las actividades humanas.
Por su parte, el gran jurista italiano Pietro Calamandrei expresaba en una de sus obras: “El proceso sirve para reafirmar con la sentencia la autoridad del Estado y la existencia de los profesionales del Foro no se justifica sino cuando se les ve como colaboradores y no como burladores del juez y cuyo oficio no es tanto batirse por el cliente como por el derecho”.
Muchas Gracias.
Enrique Tapia Witting
Presidente Corte Suprema
NÓMINA NUEVOS ABOGADOS
Abarca Toro Ricardo, Antonio
Aburto Guevara, Jaime Ignacio
Adasme Sandoval, Alejandro Esteban
Alarcón Hinostroza, Cristián Esteban
Anfossi Albornoz, María Gloria Margarita
Araya Álvarez, María José
Arias Pefaur, Rocío Lorena
Ayala Rivera, Ana Mireya
Baeza Martínez, Carola Alejandra
Barros Michel, Cristián Kenneth
Bórquez Muñoz, Carolina Paz
Burgos Vega, Katherine Valeska
Castillo Cruz, Luis Ernesto
Castillo Videla, Macarena del Pilar
Chacón Wiche, Diego Alfonso
Cortés Novoa, María Paz
Cruz Gutiérrez, María Esperanza
De Vidts Ureta, Solange Bernardita
Dintrans Sanhueza, Constanza José
Donoso Santamaría, María Francisca
Escobar Andrade, Beatriz del Carmen
Gándara Chico, María Carolina
González Pierret, Marcela Anabelle
Grunberg Pilowsky, Jorge David
Guggiana Varas, Gianfranco Clemente
Guzmán Silva, Elías Ricardo
Henríquez Contreras, Mario Felipe
Jara Cáceres, Javier Andrés
Jara León, Óscar Alonso
Inostroza Cofré, Cecilia Alejandra
Iriarte Norte, Julio Andrés
Maechel Becerra, Víctor Manuel
Méndez Troncoso, Jorge Enrique
Molina Palma, Doris del Carmen
Molina Zamora, María Ximena
Moraga Guzmán, Nivia Verónica
Mordoj Hutter, Benjamín Ariel
Moreno Correa, José Adolfo
Muñoz Zanzani, Diego Alfonso
Norambuena Caullán, Marta María
Ogas Cabrera, Carolina Andrea
Palma Rojas, José Luis Santiago
Pau Villarino, Manuel José
Riquelme Orellana, Marcia Eliana
Rivera Medina, Loretto Alejandra
Sánchez Troncoso, Álvaro Patricio
Silva Gutiérrez, Juan Cristóbal
Tabilo Olguín, Jaime Andrés
Tavra Morales, Carola Isabel
Tejeda Bertens, Rodrigo
Urrutia Riesco, Juan Felipe
Valdés Juliusburg, Vanessa Úrsula
Varas Acuña, Fernando Alejandro
Velásquez Torres, Paola Andrea
Venegas Acuña, Natalia Lilibeth
Vidal Calderón, Carlos Andrés
Videla Tomé, Miguel Ángel
Webar Palma, Arturo Roberto
Yáñez Orellana, Carla Fernanda